Quiero dar hoy voz a Corinne García Flores.
En la primera entrada de este blog, me refiero a Corinne García Flores, nieta de unos mojaqueros. La verdad es que he consultado cientos de páginas en busca de datos y ese nombre aparece a menudo en los foros de los familiares de los exiliados y la lucha incansable de esta mujer porque la historia de sus padres no se pierda en el olvido es de admirar.
Conforme intentaba escribir unas cuantas líneas sobre Melchora Cano, aparecieron otros nombres, otras historias, otros testimonios, todos ellos tan valiosos para mí, pues me doy cuenta de que no sabía nada y voy construyendo en mi mente aquella Historia al compás de estas voces.
Melchora Cano no aparece en el buscador del Ministerio porque no murió en un campo de concentración nazi sino en el campo francés de Rivesaltes. Pero murió allí. Y probablemente murió porque estaba allí.
Bartolomé Flores López y Melchora Cano se casaron en Mojácar. Bartolomé Flores era el teniente alcalde de Juan López Cervantes, ambos pertenecientes al Frente Popular.
María Antonieta González López, nieta de Juan López, cuenta en su blog http://delestupor.blogspot.com/ lo que les sucedió a ambos. Es un blog con información valiosa, reivindicaciones muy legítimas y que todos deberíamos al menos ojear.
En la primera entrada de este blog, me refiero a Corinne García Flores, nieta de unos mojaqueros. La verdad es que he consultado cientos de páginas en busca de datos y ese nombre aparece a menudo en los foros de los familiares de los exiliados y la lucha incansable de esta mujer porque la historia de sus padres no se pierda en el olvido es de admirar.
Conforme intentaba escribir unas cuantas líneas sobre Melchora Cano, aparecieron otros nombres, otras historias, otros testimonios, todos ellos tan valiosos para mí, pues me doy cuenta de que no sabía nada y voy construyendo en mi mente aquella Historia al compás de estas voces.
Melchora Cano no aparece en el buscador del Ministerio porque no murió en un campo de concentración nazi sino en el campo francés de Rivesaltes. Pero murió allí. Y probablemente murió porque estaba allí.
Bartolomé Flores López y Melchora Cano se casaron en Mojácar. Bartolomé Flores era el teniente alcalde de Juan López Cervantes, ambos pertenecientes al Frente Popular.
María Antonieta González López, nieta de Juan López, cuenta en su blog http://delestupor.blogspot.com/ lo que les sucedió a ambos. Es un blog con información valiosa, reivindicaciones muy legítimas y que todos deberíamos al menos ojear.
Pero se da la circunstancia de que ni siquiera en aquellos casos en los que se puede afirmar documentalmente que fueron injustamente castigados se puede inferir la dimensión de la tragedia. Sirva como ejemplo preclaro el de "el tío Bartolo el pollo". Es la primera y última vez que me referiré en esos términos, usados tan sólo para traerlo con más facilidad a la memoria de quienes por ese alias le conocieron, a quien en realidad considero Don Bartolomé Flores López (Mojácar 17/04/1879-21/11/1948), teniente alcalde de Mojácar con el Frente Popular, y que al igual que Juan López Cervantes, mi abuelo, pagó muy caro el hecho de haber sido elegido para un cargo político.Su memoria queda reducida a un delito -adhesión a la rebelión-, a una condena -cadena perpetua- y al número de una causa. Nadie recordará ni existirá nunca constancia de que fue torturado y encarcelado hasta morir; de que, la que fuera su esposa, Melchora Cano, murió en el campo de concentración de Rivesaltes (sin que la familia en la actualidad haya podido recuperar aún sus restos mortales, depositados en una fosa común); de que sus hijos se reencontraron en la enfermería del campo de concentración d'Argèles-sur-mer, de triste recuerdo inmortalizado en las novelas de Ramón J. Sender, donde uno de ellos convalecía por la pérdida de un brazo en el Frente del Segre y tras una larga peregrinación por otros campos franceses; de que sus descendientes directos no volvieron jamás a vivir en la tierra de sus ancestros.No, ni tan siquiera la Microhistoria parece capaz de horadar el olvido y la indiferencia en la que permanecen sepultadas las víctimas del franquismo. Por eso, hay que dar de nuevo las gracias al Dr. Rodríguez Barreira, gracias a trabajos como el suyo que nos acercan, aunque sea de lejos, a la verdad de lo sucedido.
http://delestupor.blogspot.com/2009/02/mojaqueros-olvidados-bartolome-flores.html
Bartolomé Flores López fue condenado, encarcelado y torturado hasta la muerte. Su delito, según cuenta Corinne, fue el de echar a los franquistas de las casas de los republicanos.
Juan López Cervantes, por su parte, huyó a Francia, tal y como lo recogen tanto su nieta como Antonio Torres en su obra "Una historia de la Radio "Almería 1917-1996":
Juan logró escapar con su mujer y sus cinco hijos de la represión franquista. Para acabar siendo encarcelados en el campo de concentración de Perpignan.
Melchora Cano también huyó a Francia durante la Retirada. ¿Huyeron con la familia de Juan López? ¿Por qué Bartolomé no pudo escapar? Al cruzar la frontera, Melchora junto a la mujer de su hijo, Juana Alonso Torres (Mojácar, 12 de octubre de 1912) y a sus dos nietos de 3 y de 7 años fueron enviados de un campo a otro.
El hijo, Bartolomé Flores Cano, soldado en el Batallón Divisionario de Ametralladoras número 11 del cuerpo 11, herido en el frente, fue trasladado a varios hospitales hasta llegar al hospital Saint Eloi de Montpellier donde le amputaron un brazo. De ahí, fue nuevamente trasladado al hospital de los Refugiados Españoles de Marsella.
La casualidad hizo que al estar la pequeña enferma de tuberculosis, se reencontró con su padre en la enfermería del hospital.
Corinne cuenta los horrores que tuvieron que padecer todos ellos en el campo de concentración de Rivesaltes. Rivesaltes no era un campo nazi, era francés pero de igual manera allí se cometieron todo tipo de torturas y de barbaries. Su madre guarda una cicatriz de diez centímetros al nivel de la columna vertebral. Tenía 3 años cuando llegó y su delito fue probablemente el de robar algo de comer ¡¡¡por hambre!!! A su abuela Juana le quemaron los párpados.
Melchora murió en Rivesaltes. Padeció terribles dolores en la enfermería de la muerte del campo, donde los ¿médicos? declararon que tenían los medicamentos necesarios pero que no los malgastarían en ella porque era demasiado mayor. Tenía 58 años.
El cadáver de Melchora, lo tiraron en la fosa común de Rivesaltes pero ahora las autoridades francesas no quieren oír ni hablar de un certificado de defunción, porque eso sería declararla víctima de guerra.
Juan López Cervantes, por su parte, huyó a Francia, tal y como lo recogen tanto su nieta como Antonio Torres en su obra "Una historia de la Radio "Almería 1917-1996":
La radio Roja, la Pirenaica
Los muertos ya están contados. Las emisoras tienen como tarea recuperar a los vivos, localizarlos dentro y fuera de España, dentro o fuera de las cárceles.
El paisaje después de la batalla para los opositores al régimen se centra en las emisoras europeas auqnue exageraron la fuerza con que contaba la oposición. En aquellos años, el Partido Comunista de España (PCE) era la principal fuente de riqueza de sus noticiarios que alcanzaron su máxima expresión los días `posteriores a la muerte del hombre de confianza de Franco, Luis Carrero Blanco y de las esperanzas democráticas que se abrieron tras la muerte de Francisco Franco.
"¡Aquí Radio España independiente, estación Pirenaica! Les habla Juan López Cervantes". para la zona de Mojácar y, especialmente, para la familia era una tranquilidad saber de primera mano que Juan López, el alcalde republicano de Mojácar, había podido escapar de la España de Franco. El alcalde utilizaba Radio Pirenaica para dirigirse a su pueblo y para recordar como había escapado en una odisea que le llevó desde la utilización de un barco, un vehículo, caballería por las montañas y hasta huir de un tren a ráfaga de disparo de la guardia civil en el puesto fronterizo con Francia. La memoria de Juan es la de miles de exiliados y de niños que escaparon de la guerra. La radio se convirtió en un servicio familiar ante la ausencia del teléfono.
Juan logró escapar con su mujer y sus cinco hijos de la represión franquista. Para acabar siendo encarcelados en el campo de concentración de Perpignan.
Melchora Cano también huyó a Francia durante la Retirada. ¿Huyeron con la familia de Juan López? ¿Por qué Bartolomé no pudo escapar? Al cruzar la frontera, Melchora junto a la mujer de su hijo, Juana Alonso Torres (Mojácar, 12 de octubre de 1912) y a sus dos nietos de 3 y de 7 años fueron enviados de un campo a otro.
El hijo, Bartolomé Flores Cano, soldado en el Batallón Divisionario de Ametralladoras número 11 del cuerpo 11, herido en el frente, fue trasladado a varios hospitales hasta llegar al hospital Saint Eloi de Montpellier donde le amputaron un brazo. De ahí, fue nuevamente trasladado al hospital de los Refugiados Españoles de Marsella.
La casualidad hizo que al estar la pequeña enferma de tuberculosis, se reencontró con su padre en la enfermería del hospital.
Corinne cuenta los horrores que tuvieron que padecer todos ellos en el campo de concentración de Rivesaltes. Rivesaltes no era un campo nazi, era francés pero de igual manera allí se cometieron todo tipo de torturas y de barbaries. Su madre guarda una cicatriz de diez centímetros al nivel de la columna vertebral. Tenía 3 años cuando llegó y su delito fue probablemente el de robar algo de comer ¡¡¡por hambre!!! A su abuela Juana le quemaron los párpados.
Melchora murió en Rivesaltes. Padeció terribles dolores en la enfermería de la muerte del campo, donde los ¿médicos? declararon que tenían los medicamentos necesarios pero que no los malgastarían en ella porque era demasiado mayor. Tenía 58 años.
El cadáver de Melchora, lo tiraron en la fosa común de Rivesaltes pero ahora las autoridades francesas no quieren oír ni hablar de un certificado de defunción, porque eso sería declararla víctima de guerra.
Sin embargo, la trágica historia de Melchora es también una historia de superación y de solidaridad a través de su hijo Bartolomé. Otra historia completamente distinta, maravillosa, increíble, humana, pero que parte de tanto dolor padecido.

Bartolomé Flores Cano, hijo de Melchora, y su mujer Juana
Bartolomé Flores hijo salió de Rivesaltes en 1941 gracias a la ayuda de Andrés Gómez Alonso (nacido en Almería) que lo apuntó a la lista de los mineros del túnel de la Croix-Rousse a Lyon. Era tullido y sólo pesaba 37 kilos, así que Andrés realizaba las tareas que Bartolomé no podía hacer para que siguiera en la cantera.
La casa de Bartolomé y de Juana en Vaise era una corte de los milagros donde cada día daban cobijo a otros refugiados. Allí dormían, comían e incluso Juana lavaba su ropa. No sólo eso sino que Bartolomé y Andrés formaron parte de la Resistencia, robando dinamita de la cantera de la Croix-Rousse o actuando de enlace con Toulouse y participando en la liberación de Lyon.
Bartolomé y Juana descansan en paz juntos en el cementerio de San Boi de Llobregat.
Espero que no le importe pero me gustaría finalizar poniendo aquí los poemas de Corinne dedicados a la memoria de sus abuelos.
POR LA MEMORIA DE BARTOLOME FLORES CANO
¡Que triste realidad !
¡Que triste está la ciuda
Se le ha muerto su amigo
Acuérdate hijo mío
De su grande corazón
Este hombre tenía razón
Cuando luchó contra Franco
Pero la fuente de Mojácar está triste
Porque el 10 de febrero se le murió su hijo
Republicano de padre en hijos
Republicano era BARTOLOME FLORES CANO
Mojácar mar del amor
Es ahí que la has amado
San Boi cielo de dolor
Es aquí que nos ha dejado
Pero cuando las tierras de Mojacar truenan
Cuando el río se pone a gritar
Oye al lejo a tu Juana
Oye a tu justa libertad
No sé si tu sabías
A qué punto yo te quería
Y hasta el fin de mi vida
Hablaré por tu memoria
Mataré él que te ensuciará
Ayudaré él que lo merecerá
Me casaré para continuar tus raices
Y me iré como tu lo hices
Por la memoria de BARTOLOME
Pusieron luto y flores
El era de la CNT
Como muchos hombres
Por la memoria de FLORES
Se cantó TIERRA Y LIBERTAD
Libertad de España roja de sangre
Sangre que nuestros hijos no tienen que olvidar
Por la memoria de CANO
Mi abuela ya no sale
Por la memoria de mi abuelo
Iré a la tierra de mis padres
Corinne G. F.
Ma grand-mère m’a dit
Quelle triste journée
Que celle de Jeanne Marie
C’est le 10 février
Son mari vient de décéder
Elle serre son mouchoir
Où s’échappe la fontaine
Elle s’est mise de noire
Pour l’homme qu’elle aime
Un mouchoir que l’on peut essorer
Tellement elle l’a trempé
Tellement elle a pleuré
Parmi tous ces gens
Qui sont venus soutenir sa peine
Elle sourit de temps en temps
Pour réconforter ceux qu’elle aime
Par une brume légère
Par une maladie sans recours
Quand elle est partie choisir la pierre
Elle s’est évanouie sur son amour
Ma grand-mère m’a dit
Je n’entends plus le chant des hirondelles
Mon amour est parti
J’attends que la mort m’appelle
Je me sens si vieille
C’est ma seule délivrance
Mon amour, ma souffrance
Quelle terrible journée
Que celle de Jeanne Marie
C’est le 12 février
Son amour vient d’être enterré
Elle serre son cœur
Qui l’étouffe et saigne
Elle crie sa douleur
Pour celui qu’elle aime
Un cœur qui est déchiré
Tellement elle l’a aimé
Tellement il va lui manquer
Parmi tous ces gens
Qui sont venus soutenir sa pâleur
Je l’ai soutenu en tremblant
Jusqu’a sa dernière demeure
Par une brume légère
Par un aller sans retour
Dans un petit cimetière
J’ai senti mon cœur bien lourd
LE 17/12/90
Corinne G. F.
(publicados en http://periodicocenit.blogspot.com/)
Cuanto sufrimiento!!!
ResponderEliminarMi papá también se apellida Cano pero somos canarios--
Gracias por compartir
Sí. Demasiado sufrimiento, demasiada sinrazón!!! Gracias a ti por pararte a leer estas entradas. Admito que tengo este blog bastante abandonado y me quedaban muchas cosas por contar!
EliminarUn placer Victoria, nos seguimos!! :))