Uno de esos campos de concentración franceses fue el de Les Alliers, cerca de la ciudad de Angulema, donde se concentraba una población formada por unos 2.000 refugiados civiles. Después de estar más de un año confinados y tras la firma del armisticio del 22 de junio 40, Angulema quedó en la zona ocupada y pronto el campo de Les Alliers fue cercado por los alemanes.
Existen documentos que demuestran que hasta en cuatro ocasiones, los nazis preguntaron al gobierno de Franco lo que debían hacer con aquellos refugiados españoles. Ramón Serrano Suñer, ministro de asuntos exteriores y cuñado del dictador, no contestó. En otra ocasión este le diría a Hitler que podía hacer lo que quisiera con esos rojos pues España ya no los consideraba españoles.
Así pues, el Gobierno franquista se desentendió de ellos, les arrebató “su patria”, transformó en “apátridas” a más de cien mil republicanos españoles apresados, , incluidos niños, ancianos y mujeres, y los abandonó con alevosía a manos de los nazis ¿a sabiendas de lo que les esperaba en los campos de exterminio?
En ese tren viaja la familia Quesada, de Serón. O al menos lo que queda de la familia. Se fueron, como muchos otros, a vivir a Barcelona en busca de un porvenir mejor pero al finalizar la guerra civil, se ven obligados a cruzar los Pirineos en febrero del 39. Una vez en Francia separan al padre por un lado, y a la madre y sus tres hijos por el otro. En el campo de concentración de Les Alliers morirá la hija pequeña antes de cumplir los dos años. El 20 de agosto de 1940, los meten a todos en aquel tren con destino desconocido.
Finalmente quedan apresados en el campo de Mauthausen el padre, Ciriaco, de 42 años de edad, y Félix que sólo tiene 14 años cuando lo sacan del vagón, mientras la madre y José, el hermano pequeño, son obligados a hacer el viaje de vuelta a España. Los dos, padre e hijo, sobrevivirán milagrosamente a Mauthausen. De lo que les pasó a la madre y al otro hermano,no tengo ni idea aunque me gustaría saber que llegaron sanos y salvos.
Por la fecha y lugar en que es trasladado a Mauthausen (llega el 24 de agosto desde Angulema), otro de aquellos 927 primeros deportados tuvo que ser Antonio Yélamos Sevillano, de Tíjola y hermano (¿?) de Manuel Yélamos Sevillano, fundador de la CNT de Tíjola en el 36. Nacido en 1915, contaba con 25 años en aquel entonces. Me quedan algunas incógnitas por despejar. ¿Huyó solo? ¿Desde dónde? ¿Por qué no se enroló en alguna CET o en el ejército cuando se declaró la guerra entre Francia y Alemania? ¿Había sido herido en combate? ¿Iba su hermano con él? Tal vez fuera la misma persona, tal vez hubo una equivocación en el registro, tal vez diera un nombre falso. Lo único que sé es que él también fue liberado el 5 de mayo de 1945.
Para entender bien lo que supuso aquel viaje, y lo extraordinario, dentro del horror, de lo que les ocurrió a estos vecinos del Valle del Almanzora, dejo el primer vídeo del Reportaje "El Convoy de los 927", con el testimonio, entre otros, de Félix Quesada Herrerías: "Al llegar a Mauthausen, Frank Ziereis, el director del campo, nos dijo a todos los que estábamos allí que no saldríamos por la puerta, que saldríamos por la chimenea del crematorio".
"Un buen día, los alemanes cercaron el campo de Les Alliers, donde estábamos refugiados, y nos metieron en un tren", recuerda Tello. 927 españoles, familias enteras, mujeres, niños, ancianos, población civil refugiada en estado puro, son metidos en ese tren. Ninguna explicación, solo rumores. Unos dicen que van a la zona libre de Francia, otros que a Rusia. Pero todos tienen miedo: ¿les llevan a España, donde les espera la justicia de Franco en forma de cárcel o fusilamiento? Por las estrechas rendijas del tren donde han sido tirados como animales, casi sin agua ni comida, se dan cuenta por el paisaje que se dirigen hacia el norte. "Desde el mismo momento en que te encerraban en el vagón del tren, ya pedías tu personalidad, ya no eras libre. Ya hacían de ti lo que les daba la gana, ya no tenías nombre, ya eras un número". Y el 24 de agosto, después de cuatro días de penoso viaje, el tren se detiene en la estación de un pueblo llamado Mauthausen. El nombre no le dice nada a nadie. Estamos en 1940 y la fama del que sería uno de los campos más crueles del sistema de concentración y aniquilación del nazismo todavía no se conocía. Tello, aún hoy, recuerda el ruido de los cerrojos y las puertas de los trenes que se abrían. Y gritos, los de las SS, los ladridos de sus perros. "Iban vagón por vagón preguntando: wie alt, wie alt, que quiere decir qué edad tienes. A la que pasabas de los 10 años ya te decían, raus, raus, y nos sacaban fuera del tren .No podías ni despedirte de la familia". Comienza la selección y las escenas que se producen en esa estación son terribles. Mujeres agarradas a sus maridos, a sus hijos, brutalmente separados. Ninguna súplica es atendida. 470 personas, hombres y casi niños, enfilan el camino de su propia tragedia. Los 457 restantes, mujeres y niños menores de 13 años, iniciaron un largo recorrido de vuelta. A la desesperación de ver como los hombres habían sido arrancados de sus brazos se añadía la incertidumbre de no conocer su destino final. La parada en un campo de concentración femenino (que podría haber sido Ravensbrück) hacía temer lo peor. Finalmente, y después de 18 días de viaje en condiciones infames, las mujeres y los niños llegaron a la estación de Irún, donde fueron devueltos a la España de Franco, el lugar del que habían huido al acabar la Guerra Civil. Allí les espera prisión, persecución y la angustia de no poder saber de sus familiares dejados en Mauthausen. A los que se quedaron, (…) su suerte estaba echada: la cantera de Mauthausen necesita esclavos para la construcción de ése y de otros muchos campos. De las 927 personas hacinadas en el tren, el destino de 470 fue Mauthausen, donde el 87% (409) murieron. Los que se salvaron, 61, no pudieron volver a la España de Franco o lo tuvieron que hacer callando."
Fuente: SANDRA CHECA, ÁNGEL DEL RÍO, RICARDO MARTÍN, Andaluces en los campos de Mauthausen, Centro de Estudios Andaluces, 2006,
MONTSE ARMENGOU, RICARD BELIS, El Comboi dels 927, (programa televisivo), 2004
El reportaje El Comboi dels 927, fue emitido por la TV3 en 2004 dentro del espacio "30 minuts" y posteriormente en el programa "Documentos TV" de la 2.
