No me preguntéis por qué ayer tuve tras cinco años y pico la necesidad, de nuevo, de escribir sobre los deportados del Valle del Almanzora. Me quedaban algunas historias por contar cuando interrumpí bruscamente, como suelo hacerlo todo, de golpe y sin explicación, mis búsquedas. Pero ayer sentí de nuevo esa necesidad.
He comprobado que a lo largo de estos cinco años, muchos de los enlaces que usé ya no dan los resultados que yo obtuve y lo lamento. Me gustaría pensar que en un futuro no muy lejano pueda sacar algo más ordenado, elaborado y detallado de todo este batiburrillo de datos.
EL TREN FANTASMA QUE SALIÓ DE TOULOUSE EL 3 DE JULIO DE 1944
Ya fue mala suerte la de ellos; que poco después del día D decidieran cargarlos en aquel tren con destino la muerte, que aún estuvieran en territorio francés cuando los Aliados liberaron París; ¿fue mala suerte? o fue pura malignidad por parte de sus captores que faltando tan poco para el final de la contienda y sabiéndose derrotados, los nazis decidieran en un último acto de crueldad de la suya cargarlos en aquel tren que tardaría dos meses en realizar un viaje de tres días. De hecho, tardaron tanto que todos dieron el tren por desaparecido, por perdido, tanto los malos emperrados en que no quedara ni un solo testigo vivo como los buenos que bombardearon en repetidas ocasiones aquel tren sin imaginar lo que transportaba, como si hubiera dejado de existir, o no hubiera existido nunca, ni él ni sus 800 presos, aunque ya se habla de 900 deportados.
El infierno de aquel convoy de calor, hambruna, peste y muerte empieza para los últimos refugiados del campo francés del Vernet que cierra la víspera del día 30 de junio. Allí la mayoría son exiliados españoles de la Guerra Civil. No tengo datos suficientes pero puede que Francisco Silvente Sánchez (Albox) y Martín Ponce Alarcón (Cuevas del Almanzora) procedieran también del campo del Vernet. Son dos de los 900 apresados que viajarán en aquel tren fantasma con destino al campo de concentración de Dachau.
Dos meses hacinados como bestias en aquellos vagones, imaginamos lo peor. Pero parece que lo peor fue la caminata de 17 kilómetros que les obligaron a hacer tras la destrucción del `puente sobre el Ródano a la altura de Lyon que debía tomar el tren el 18 de agosto de 1944. 900 prisioneros arrastrándose más que andando, vejados por la barbarie, el hambre y la sed, bajo la mirada atónita de los muchos testigos que asistieron a la procesión de aquella Santa Compaña.
Cómo no dudar de la existencia de Dios.
Las llegadas de Francisco Silvente y Martín Ponce a Dachau quedaron registradas:
![]() |
| Martín Ponce Alarcón número 94.368 |
En ambos casos aparece como fecha de liberación o muerte el 6 de mayo de 1945. Espero que finalmente lograran sobrevivir.
¿Jesús Soler Penela y Francisco Martínez Soler?
Examinando los nombres de los registros, dos me llamaron la atención. El primero es el nombre de Jesús Soler Penela. Aparece justo después de Francisco Silvente Sánchez (número 94.284) y que procede de la localidad de ¿Cuovas? No existe tal localidad. Y bien es cierto que Cuevas del Almanzora a veces era denominada Cuevas y también Cuevas de Vera. Aparte de que el apellido Soler es muy de la zona. Pero por ahora no he encontrado nada más.
El otro nombre que me llamó la atención fue el de Francisco Martínez Soler:
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MARTINEZ SOLER
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Francisco
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M
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09/10/1899
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Cuevas (E)
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E
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—
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E *
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?
|
?
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* Lors du transport
|
De nuevo la localidad de Cuevas. De nuevo el apellido Soler. Ahora bien, la E* indica que logró escapar del tren. Ojalá tuviera suerte. No he encontrado nada más sobre él.
Seguiremos buscando.
Fuentes: http://www.lesdeportesdutrainfantome.org/
http://www.bddm.org/liv/details.php?id=I.261.

